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25/06/2010
A cualquier cosa le llaman consideración
Si sabremos de consideración en el Club de Fumadores por la Tolerancia que siempre que tenemos oportunidad, animamos a los fumadores a ser considerados con los demás: asegurarse de que no va a molestar a nadie antes de encender el cigarrillo, pedir permiso para hacerlo, no enfadarse ni pensar que es una afrenta cuando alguien nos dice que el humo del tabaco le molesta… En fin. Esa cosa llamada educación que el Ministerio de Sanidad, siguiendo el ejemplo del gobierno de Buthan, va a inculcar a los fumadores españoles a base de palos y de echarlos a la calle, lo cual no es muy considerado, habida cuenta de que existen hoy, con la ley actual, soluciones intermedias que hacen que no sea necesario pisotear a un colectivo cada vez más proscrito, de once millones de personas, para salvaguardar el derecho de un solo no fumador en España. Considerar, según el DRAE, es “Tratar a alguien con urbanidad o respeto”, eso es lo que predicamos desde el Club de Fumadores por la Tolerancia.
Pero considerar, también, según el DRAE es “Pensar, meditar, reflexionar algo con atención y cuidado” que, digo yo, entonces ¿por qué al trámite parlamentario del martes se le llama “Toma en consideración”, si ni tratan con urbanidad a los fumadores ni sirve para reflexionar?
Sube a la palestra el PSOE, Pilar Grande, para defender el formato elegido, proposición de ley en lugar de proyecto de ley, porque les da poco trabajo. Lo llamó “trámite sencillo”, pero en verdad es “atajo facilón”, porque el Ministerio se ahorra que el Consejo de Estado le saque los colores, la discusión con el PP en el Interterritorial y, sobre todo, el informe de impacto económico. ¿Por qué el Ministerio no quiere hacer este informe? Yo he llegado a mi propia conclusión: sabe que, si lo hace, le va a dar la razón a los hosteleros, así que hace propaganda de “estudios” hechos pret-a-pòrter porque sabe que nadie se va a acordar de la ley del tabaco en marzo de 2012.
Pilar Grande, fiel a su apellido, apuntó que el Gobierno había elaborado un informe de evaluación, desarrollo y cumplimiento de la actual Ley… ¿El gobierno de dónde? El de Portugal sí que lo hizo y ella lo sabe, pero el gobierno se limitó a pasar un informe, elaborado por la Sociedad Española de Epidemiología (financiada por una potente compañía farmacéutica), que no era más que una apología de la prohibición total, a los portavoces de los grupos parlamentarios. El gobierno, no sólo ha engañado a los ciudadanos con esta ley: ha hecho lo mismo con los portavoces de los grupos que representan el poder popular en nuestro sistema.
Después, con un triple mortal hacia atrás, Pilar Grande señaló al sector hostelero español, nada menos que el 7% del PIB y segunda industria de este país, probablemente la que más empleo genera, criticando su postura con una enorme falacia: según ella, y el lobby antitabaco dice lo mismo, las predicciones de los hosteleros en 2005 eran igual de catastrofista y no se cumplió, con la entrada en vigor de la ley de 2006, ninguno de los efectos negativos que habían anunciado. Obvia Pilar Grande, y todo el lobby antitabaco (no porque no lo sepan, sino porque su argumento interesadamente omite este aspecto), que el primer borrador de la ley de 2005 incluía también la prohibición total de fumar en hostelería, que fue entonces cuando los hosteleros dijeron que eso iba a ser su ruina, que así consiguieron que el Gobierno entrara en razón y diera marcha atrás. Si no hubo efectos negativos fue porque en 2005, al final, hubo excepciones a la prohibición total. Ésta es la verdad y lo demás, sencillamente, no.
Además, si tan seguros están de que no va a haber impacto económico sobre el sector, ¿por qué no encargan el dichoso estudio a una consultoría independiente y lo enseñan? ¿Por qué no lo hacen? Si les va a dar la razón… ¿o no?
Finalmente, Grande estuvo sembrada cuando aseguró que “el Gobierno no hace negocio con tabaco”. Una sonora carcajada para su señoría. Estaría bueno que el gobierno se dedicara a hacer negocios, no ya con el tabaco, con la venta de chupachups. El gobierno no hace negocio con el tabaco, pero el Estado sí, y no poco: 10.000 millones de euros en impuestos al año, casi el 80% del precio de la cajetilla se le va al fumador en pagar impuestos, pero no crean que ese es el único ingreso que el ministerio de Hacienda realiza gracias al tabaco. ¿Sabían ustedes que la venta de tabaco al por menor está sujeta a monopolio? Que usted no puede montar un estanco cuando quiera y donde quiera. El gobierno tiene que convocar un concurso de expendedurías (todos los postulantes a estanquero pagan por participar en el concurso); después, cuando se resuelve, el estanquero está obligado a pagar un canon concesional de no poco dinero (y son casi 15.000 estancos lo que hay en España) y, además, las máquinas de tabaco y los restaurantes que venden puros, están obligados a pagar otra licencia más. No sé las cifras exactas ahora, pero les aseguro que yo, con la mitad de la mitad, me retiraba a Buthan a vivir.
CODA: Hablando de Buthan. Ayer en la radio, un médico del CNPT puso de ejemplo a ese singular país del lejano Himalaya, porque el régimen de Timphu hace tiempo que prohibió el tabaco en ese país. Yo, exoftálmico, no creyendo lo que mis oídos me decían y con la vena del cuello gorda como el boli de un bingo, me limité a decirle: “Doctor, me encanta que ponga de ejemplo a ese país, que es un tiranía, una de las últimas monarquías absolutas que queda en el mundo, porque apoya mi teoría de que la política que está ejerciendo, tiránicamente, el Ministerio de Sanidad es propia de Buthan y de Corea del Norte: es una política buthanera.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
