Blog
21/12/2009
A fumar a la cola del Inem
Son muchos los bares y restaurante que por miedo a las pérdidas hicieron reformas cuando entró en vigor la Ley Antitabaco en 2006. También son muchos los que tuvieron que tomar la decisión de permitir o no fumar en su establecimiento. Sin embargo, esto no ha servido de nada puesto que en unos meses no se tendrá derecho a elegir e incluso se perderán muchos puestos de trabajo.
Como señala María, camarera de un bar en Ibiza, teme que su puesto de trabajo peligre a partir de este nuevo cambio. Trabaja en un local pequeño donde decidieron permitir fumar con la ley vigente. Esto les permitió mantener los clientes, trabajadores que aprovechan su descanso para tomar café y fumar. Ahora solo podrán hacerlo en la calle. Y como ella, el sector de restauración perderá muchos clientes fijos que provocarán la pérdida de empleo y ¿qué pasará con los reponedores de máquinas de tabaco?. Es una cuestión que asusta a un país que se encuentra en un momento en el que el paro roza el 20%.
