Blog
26/02/2010
Corresponsables en democracia
El Club de Fumadores por la Tolerancia siempre ha abogado por el cumplimiento de la ley, sea cual sea. El Club seguirá haciéndolo aunque, al final, la ministra desoiga la opinión mayoritaria de la gente e imponga una nueva prohibición que casi nadie quiere. Seguiremos diciendo a la gente que la ley hay que cumplirla, aunque nos parezca injusta, aunque sea un abuso innecesario, aunque su fin no sea proteger el derecho del no fumador y sí acosar más aún a los pobres “apestados” fumadores.
Y abogamos por el cumplimiento de la ley porque creemos en la democracia, con sus defectos, porque es un sistema pensado para que el poder escuche a la gente, es un sistema en el que tú tienes algo que decir. La democracia es eminentemente participativa o no es democracia.
Pero la participación no se puede limitar a ir a votar (y no todos, por desgracia) una vez cada cuatro años. El poder se sustenta en el pueblo que lo delega a través de las elecciones en unos señores, diputados y senadores, que representan nuestra voluntad sobre cuestiones generales, pero, sobre todo, en asuntos que ni siquiera han salido a la palestra en la campaña electoral. Son esas cuestiones, como la del tabaco, que de pronto aparecen como por ensalmo o por iniciativa de un político o por empuje de grupos de presión, pero nadie había tenido en cuenta a la hora de depositar su voto. Nadie, y digo bien nadie, había hablado en campaña electoral de prohibir totalmente el consumo de tabaco en lugares públicos.
Por eso, si tú no estás de acuerdo con esa prohibición, si te parece un abuso innecesario, si crees que en hostelería aún hay espacio para todos los gustos, y no haces nada por evitarlo (salvo quejarte), eres corresponsable de la decisión de los políticos en los que ya has delegado. Después, sólo te quedará quejarte mientras fumas en la p-calle.
Así que, como la democracia es participativa y las leyes nos las damos nosotros a nosotros mismos, el tiempo de influir en la legislación es ahora, cuando la nueva ley está naciendo, sin esperar a que se apruebe, cuando lo último que nos quedará ya será cumplirla. El sistema recoge maneras de ejercer esta influencia que necesitamos para parar la ley, pero todos ellos se sustentan en el apoyo, firmado y con DNI o NIE, de miles de personas. Si no tienes apoyo, si no eres representativo, la democracia no te escuchará.
Nosotros somos representativos: el Club de Fumadores por la Tolerancia tiene 100.000 socios. Hemos recogido ya 15.000 firmas ¡MUCHAS GRACIAS A TODOS! Estamos demostrando que nuestro mensaje cala y tiene fuerza, pero queremos más.
Necesitamos más.
Estamos a tiempo aún y necesitamos ser muchos más para tener más fuerza, para que las autoridades nos escuchen de verdad. Es el momento de influir y ganar o resignarnos a fumar en la calle.
¿Qué puedes hacer?
1.- Manda un email a tus amigos dándoles a conocer esta plataforma.
2.- Pon el link en tu facebook o twitter
3.- Bájate la hoja de recogida de firmas de esta plataforma (es un pdf) y pide ayuda a tus amigos, a tus clientes…
Y recordad: necesitamos nombre, apellidos y DNI o NIE. Si no, no valdrá. Tampoco queremos que firméis dos veces. Si ya has firmado, dalo a conocer y es bastante. Aprovechemos las redes sociales para probar la esencia misma de la democracia, que es la participación en las decisiones más allá que votar cada cuatro años.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
