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03/05/2010
¿Dónde trazarán la línea?
La lucha contra el tabaco en el mundo no es otra cosa que una estrategia comercial disfrazada de cruzada por la salud, y tiene un daño colateral muy importante que es la libertad, tu libertad individual.
Si echamos la vista atrás, nos damos cuenta de que hace 30 años, en España se fumaba en todas partes. Era lo normal. No es que yo lo apruebe, en absoluto, me parece que tiene que haber una regulación para que todos tengamos nuestro sitio, unas medidas intermedias, una solución con la que se respeten los derechos de casi todos. Me limito a constatar que era así: se fumaba en el metro, en los autobuses, en los aviones, en los trenes, en las salas de espera de los hospitales, en los colegios... En todas partes.
Su gran victoria, y lo dicen tan anchos, es que antes se fumaba en todas partes y que los fumadores nos hemos acostumbrado a que lo normal es que no se pueda fumar en ninguna parte. ¿Qué queréis que os diga? Que no es ni calvo ni con dos pelucas.
Después, comprobamos con media sonrisa, entre irónica e incrédula, cómo echaban a la calle a los yuppies de Nueva York, con una prohibición total de fumar en los centros de trabajo, mientras pensábamos que eso no sucedería nunca en España. Nos equivocamos.
Criticamos mucho a los americanos y a la globalización, pero a los fumadores nos han americanizado y globalizado a base de bien y ya estamos en la calle fumando, llueva, nieve, haga frío o calor.
Nos quedaba el bar, pero del bar también nos van a echar (si no lo evitamos entre todos los que creemos que existen soluciones intermedias).
Pero el bar no es el último refugio del fumador. Muchos creen que cuando lo consigan, si es que lo consiguen, ahí acabará la lucha contra el tabaco, pero se equivocan.
En Estados Unidos, cada vez más, afloran ordenanzas municipales que prohíben fumar en la calle. ¡En la calle! Empezó un pueblo de Maryland (creo) que se llama, nada menos, Friendship Heights. Ahora es una plaga.
¿De verdad todavía piensas que las políticas antitabaco tratan de proteger el derecho del no fumador? Si fuera así, nosotros estaríamos de acuerdo, pero no es verdad. Lo que persiguen es que tú, fumador, cada vez tengas menos tiempo, menos espacio y menos posibilidad de fumar y acabes consumiendo productos sustitutivos, alternativos.
¿De verdad piensas que la línea la han trazado en la hostelería?
Parémoslo ahora, porque las políticas antifumador no han hecho más que empezar. Firma contra la prohibición total de fumar en hostelería y tracemos una línea definitiva que respete los derechos de la mayoría.
Javier Blanco Urgoiti,
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia.
