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10/03/2010
El 63,5% de los catalanes también rechaza la prohibición de fumar en bares y restaurantes
Más de la mitad de los catalanes está en contra de una prohibición total de fumar en bares y restaurantes, y un 12,4% defiende que se suavice la normativa actual, según revela la Encuesta Tolerancia y Cortesía hecha pública por el Club Fumadores por la Tolerancia.
Ante la voluntad del Ministerio de Sanidad y Consumo de endurecer la actual Ley Antitabaco, especialmente en locales de restauración, el portavoz del Club Fumadores por la Tolerancia, Javier Blanco, negó que en España exista un "apoyo mayoritario" para dejar de fumar.
A la luz de los datos del estudio nacional, basado en 1.816 encuestas, de las cuales 200 en Catalunya, Blanco aseguró que un 89,3% de los catalanes opina que los fumadores tiene derecho a un espacio para fumar.
El estudio, cuyos datos nacionales se presentarán próximamente en Madrid, coinciden con los resultados de la Encuesta Nacional de Salud de Sanidad en el sentido de que apunta que un 28% de los encuestados fuma, lo que, a su juicio, valida el resto de conclusiones.
Según los indicadores, el 90,3% de los no fumadores catalanes asegura sentirse nada o poco molesto si se fuma en su presencia, mientras que sólo el 24,9% de los fumadores se ha sentido rechazado en algunas o en muchas ocasiones.
"Sólo uno de cada tres no fumadores catalanes no va nunca a zonas de fumadores cuando llega a un restaurante, y un 30,4% de los fumadores catalanes elige siempre zona de fumadores", señaló Blanco, que remarcó que "fumadores y no fumadores conviven en Catalunya con armonía, pese a las campañas de la Administración".
De hecho, observó una tendencia en Catalunya hacia una "mayor tolerancia" por los fumadores, como ocurre en otras comunidades del norte de España, como Galicia.
Para Blanco, un endurecimiento de la ley actual no haría más que "incidir en el acoso y la persecución a los fumadores para que dejen de fumar", y, en su opinión, éste no es trabajo de la Administración.
A su juicio, ésta debería limitarse a hacer campañas entre la población, pero no leyes prohibitivas, al igual que "no hay ninguna ley para que la gente se duche a diario o no eructe después de comer", añadió.
"En caso de endurecimiento de la ley, el 68,2% de los catalanes está a favor de mantener zonas para fumadores, como sucede en el resto de países europeos, excepto Irlanda", admitió Blanco, que alertó que de prohibir fumar en locales de ocio la mitad de los catalanes cambiará sus opciones de diversión.
