Se me saltan las lágrimas cuando leo a mi admirado Quim Monzó caer en contradicción tan rápido, en apenas una frase. Dice en su artículo “El fin del mundo se acerca”, publicado en La Vanguardia, en referencia al cierre de bares en Irlanda por culpa de su Ley Antibares: “…eso de comparar el comportamiento de los ciudadanos de dos estados tan diferentes es patillero” para, inmediatamente, compararnos con Italia.
Porque compararnos con Italia no es “patillero”. Aparte de que el recurso al tópico no es digno de un intelectual como Monzó (eso de que los italianos son latinos como nosotros es una generalización tan absurda como decir que Cádiz y Gerona son lo mismo porque son latinos), resulta que la comparación con Italia no ha lugar porque en Italia no hay una prohibición total de fumar en hostelería. Los restaurantes italianos no han padecido una ley antibares como la que nos anuncia Trinidad Jiménez. Su ley les da la posibilidad de habilitar un espacio para fumadores de hasta el 50% de la superficie, lo que garantiza que fumadores y no fumadores tengan su derecho respetado al mismo nivel. Otra cosa distinta es que los hosteleros en Italia hayan decidido, en su mayoría, no acometer obras de reforma lo que es muy respetable porque sí entra dentro de su libertad empresarial. Y lo que son las cosas, yo también estuve el año pasado en Italia, en Venecia y, ¿saben qué? Fumé en varios locales. Perdonen, pero ésa es mi experiencia.
En el fondo, Monzó tiene razón. Resulta “patillera” cualquier comparación de la hostelería española con la de cualquier otro país, no ya de Europa, casi del mundo. Sólo en el Clot de Barcelona o en el barrio de Chamberí de Madrid ya hay más bares que en toda Suecia… ¿Cómo lo vas a comparar? ¿Cómo vas a comparar la vida nocturna de Helsinki, que acaba a las tres de la tarde, con la de Valencia, que muchos días de entre semana empieza a las dos de la mañana? ¿Cómo vas mínimamente a comparar la tradición de tapas que tenemos en España con el tupper del lunch británico? Es verdad, Monzó: cualquier comparación es, más allá del topicazo, odiosa.
Este año voy a tener la suerte de ir a Trieste, voy a visitar el Castillo de Duino, pisar la tierra de Svevo y el lugar sagrado donde Joyce fermentó su “Ulyses” y, ¿saben qué? Que si busco bien, apuesto a que encontraré a un empresario de hostelería que, sin menoscabo del derecho de ningún no fumador, me ofrezca un servicio a mi gusto. Es decir: fumando sin molestar a nadie. Porque en Italia se fuma y aquí no estamos hablando de tabaco, sino de libertad.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
Comentarios
Javier
27/01/2010
En España no sirve con un biombo, salvo en una comunidad autónoma, sobre la que, si quieres, discutimos, pero que al final, visto lo visto, han sido los más listos porque si se hubieran metido en obras... En España la separación tiene que ser física, y donde no lo sea, que se vigile y se multe o se prohíba fumar... Si aquí nadie está diciendo lo contrario. Tu conocimiento de la hostelería italiana, por lo que veo, es abrumador... No tienes ni idea. Date una vuelta por allí, pero no por Milán o Roma, vete a Nápoles, anda. En marzo voy a ir Roma y a Trieste y me voy a sacar fotos fumando en restaurantes para colgarlas aquí y que lo veas tú. Y eso de que somos latinos, somos lo mismo... Pues mira, otro tópico más: insisto, mi abuelo era argentino, latino, ¿qué tendrá que ver el carácter argentino o las costumbres de allí con las de México? ¿Qué tendrá que ver un catalán, latino, con un cubano, latino? Es que la comparación es imposible. Centrémonos en España, que es donde tenemos el problema y que nadie me venga con lo que pasa en Letonia, que son europeos, como nosotros, porque la comparación causa risa.
Brétema
25/01/2010
Claro, Marta, Italia sin ir más lejos es diferentísismo a nosotros. Aunque la ley les permita hacer separaciones SOLO el 1% las han hecho porque no les compensaba. Tienen requisitos muy rigurosos, no como aquí que sirve un biombo. En la práctica todos los recintos cerrados están libres de humo. DEbe ser que en Italia ni se fuma, ni son latinos, ni les gusta ir de bares.
Jaime Alegría
25/01/2010
Sinhumo, la única persona del mundo que se conecta a internet desde una aldea aislada de Manitoba, que es donde vive para poder estar sinhumo, es decir, solo. Aprender a leer hombre. Aprende a leer. Precisamente lo que ha dicho el autor de la entrada es que la comparación es imposible. No ha comparado nada. Dice que no hay comparación. ¿Te lo pongo otra vez? La m con la a, ma...
Marta
24/01/2010
Perdona Sin Humo, pero creo que sois vosotros los que os empeñais a compararnos con otros países diciendo que allí con esta ley no ha pasado nada. La diferencia es que nosotros os razonamos las cosas mientras que vosotros no fundamentais las cosas. Presentame un informe donde diga los locales de hostelería que hay por metros cuadrados en países donde se prohibe fumar y cuantos hay en españa. Verás que aquí la cultura y costumbre de ir a los bares, está más presente, lo que verás con la diferencia de cantidad de bares...
SinHumo
23/01/2010
A mi se me caen las lágrimas viendo como también tú haces uso de las comparaciones con otros países cuando te interesa.
Ahora somos europeos, ahora somos diferentes, ahora la hostelería de tal país ha decaído, ahora los italianos son diferentes pero los irlandeses no tanto, ahora en Francia hay locales con espacios para fumadores pero son los menos y reducidos y sin servicio de camareros, ahora toca si, ahora toca no. Hoy me interesa la estadística de este sitio, mañana no. Aplícate el cuento.