Parece que fue ayer y sin embargo se cumplen ya tres años desde que la cadena de restaurantes Vips permitiese de nuevo fumar en sus locales atendiendo a la demanda de sus clientes.
Con la entrada en vigor de la Ley Antitabaco, en septiembre de 2001, la decisión de permitir o no fumar en los establecimientos de su propiedad correspondía al empresario, el cual podía atender a los requerimientos de sus clientes siempre y cuando adoptase las medidas que marca la Ley y llevase a cabo las oportunas obras de adaptación en caso de ser necesarias.
Con la propuesta de reforma de la Ley, no sólo se pondrá fin al derecho a fumar en cualquier espacio público, sino que al mismo tiempo se extinguirá toda facultad de decisión del empresario sobre un aspecto que puede conllevar nefastas consecuencias para el desenvolvimiento de su negocio.
Comentarios
david
30/03/2010
La libertad del empresario está bien. Pero que se fundamente el alarmismo en el peligro de pérdidas económicas puede ser erróneo, o debido a intereses ocultos.
http://www.expansion.com/2010/03/29/entorno/1269892830.html
Precedentes
Irlanda
El sector hostelero sembró la alarma antes de la aprobación de una Ley Antitabaco que prohibía fumar en lugares cerrados y anticipó pérdidas del 25%.
Un estudio realizado en Dublín, tras la entrada en vigor de la prohibición de fumar en locales cerrados, demostró que la contratación de personal del sector aumentó un 11%.
Inglaterra
Una encuesta mostró que un 20% de los no fumadores comenzaron a frecuentar más asiduamente los clubes nocturnos tras la entrada en vigor de la prohibición de fumar.
Italia
La federación italiana de hostelería emitió un informe que reconocía que bares, cafeterías y restaurantes no tuvieron perjuicios económicos tras la entrada en vigor de la ley y se observó que el público aumentaba en un 9,6%.
Francia
Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos demostraron que las ganancias en bares y cafeterías aumentaron un 1,2% y en restaurantes un 18%.
Noruega
Diversos estudios demostraron que tampoco en este país descendieron las cifras de asiduidad a bares y restaurantes.
Puede que estos datos sean falsos, pero puede que muchos no fumadores que actualmente reducen al mínimo su uso de locales humosos se lancen a consumir hostelería más saludable, como al parecer ha ocurrido en otros países europeos. España es más animada y festivalera, es cierto, y quizá los datos no sean extrapolables.