Club Fumadores por la Tolerancia

CLUB FUMADORES POR LA TOLERANCIA

Ante la nueva ley antitabaco que no permitirá fumar en ningún espacio público: PROHIBIDO PROHIBIR

Firma
Síguenos en: Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Youtube Slide Share RSS BlogBlog RSS TVTV

Blog

22/02/2010

La filosofía del Club es triunfadora

La filosofía del Club es triunfadora

La filosofía del Club de Fumadores por la Tolerancia es rompedora, precisamente, porque es un mensaje moderado, que apela a la buena educación, a la convivencia armoniosa, al respeto y a la tolerancia. No queremos que fume más gente, ni que se fume más, ni que se pueda fumar en todas partes. No nos gustan los fumadores maleducados, los que tiran colillas por la ventanilla del coche...

He leído algunas críticas (hechas por fumadores) al Decálogo del Mal Fumador que el Club de Fumadores por la Tolerancia ha defendido, desde su fundación hace ya casi dieciséis años. Creo que ha habido una pequeña malinterpretación que espero poder aclarar con esta entrada.

La filosofía del Club de Fumadores por la Tolerancia es triunfadora, y eso desencaja a todos nuestros enemigos, que no son pocos, porque esperan de nosotros que nos comportemos como yonquis del tabaco, pero nosotros no creemos en que el fumador sea presa del cigarrillo. No estamos de acuerdo con que seamos trozos de carne sin voluntad, como, extrañamente, quieren hacernos creer las autoridades sanitarias con su machacón mensaje sobre la “adicción insalvable” al cigarrillo. Siempre he pensado que ese mensaje, por parte de la administración, tiene un efecto muy negativo porque hace que los fumadores verdaderamente se crean que dejar de fumar es imposible. No tiene nada de eso que tanto necesita un fumador cuando decide abandonar el hábito que es el refuerzo positivo.

El “TÚ PUEDES”, si quieres y lo intentas, que tan bien viene.

Dejar de fumar es posible, amigos y amigas. Y no hace falta nada más que ganas de dejarlo, fuerza de voluntad y dos o tres días de comer mucho (y comprensión por parte de quienes te rodean por la mala leche). Después, uno se da cuenta de que lo ha dejado y que no lo echa de menos. Sin chicles, sin parches, sin acupuntura, sin hipnosis, sin nada. Miren a su alrededor y verán amigos y familiares suyos que ya han dejado de fumar y no son supercampeones de la voluntad. Han querido y lo han dejado. No se necesita más.

Pero la filosofía del Club de Fumadores por la Tolerancia es rompedora, precisamente, porque es un mensaje moderado, que apela a la buena educación, a la convivencia armoniosa, al respeto y a la tolerancia. No queremos que fume más gente, ni que se fume más, ni que se pueda fumar en todas partes. No nos gustan los fumadores maleducados, los que tiran colillas por la ventanilla del coche, los que se creen que tienen todos los derechos y ninguna obligación, los que prefieren pensar que los demás no existen. Pero sí estamos con aquellos que, adultos e informados, deciden fumar de manera educada, moderada, respetuosa con los demás y creemos que ellos también tienen sus derechos, como los demás, que no es justo que sean tratados como apestados a los que hay que echar de la calle, perseguir, acosar y mucho menos por parte de la Administración, para que tomen una decisión que sólo a ellos corresponde que es fumar o no fumar.

Creemos en la libertad del individuo para tomar su propia decisión y ésa es una libertad que se ejerce siempre y en todo caso con respeto a los demás.

Por eso, el decálogo del mal fumador señala actitudes que, en nuestra opinión, estrechan el cerco social sobre nosotros, porque agreden a los demás, porque radicalizan a los no fumadores, y aconseja (nunca impone) una actitud moderada y respetuosa, con pequeños gestos que facilitan que, cuando llega el momento, la inmensa mayoría de los no fumadores os den permiso para fumar en su presencia, sin que tengáis que salir a la calle como apestados.

De eso se trata. De conseguir tolerancia aprendiendo a respetar con unos consejos básicos en los que, quizá, muchos no han caído aún. No hace falta entrar en si el humo del tabaco en el ambiente es malo o remalo. Eso da igual: basta con que sea molesto para fumar con responsabilidad y respeto a los demás.

De esta manera, el mensaje del Club cala, por su moderación, por su respeto (sí, dejadme que lo diga otra vez: respeto a los demás). Por eso la filosofía del Club sigue viva, a pesar de las muchas veces que han intentado hundir nuestro prestigio con mentiras.

Leedlo bien. Es mi opinión, como portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia, pero, por supuesto, abro ahora mismo un debate sobre la conveniencia o no de todos estos consejos que, desde luego, perderán su vigencia (probablemente para pasar a una especie de ley del más fuerte) si consiguen aprobar la prohibición total. Porque si está prohibido, si ya no existe libertad ¿para qué sirven el respeto y la tolerancia?

Respetad las áreas para no fumadores. Muchas veces la prohibición es absurda o sencillamente un abuso, pero, en democracia, la forma de cambiar las leyes nunca es saltárselas. Hay otras formas de hacer presión para reivindicar derechos.

No fuméis en hospitales, ni en colegios, ni en presencia de menores (ni aunque sean vuestros hijos), ni en ningún otro sitio donde pueda haber un colectivo social que merezca una protección especial contra el humo del tabaco.

No tiréis nunca la colilla al suelo. Mucho menos desde el coche y encendida. Apagadla y echadla bien apagada a una papelera. Esto no es de ser fumador (o no), sino de ser cívico y limpio. Esto lo voy a decir con todo el corazón: estoy doblemente harto de ir al parque con mis hijos y encontrarme colillas en el arenero y ¡soy fumador! Me cansa porque me parece una cerdada y porque, además, me da mal nombre a mí que jamás tiro una colilla al suelo. Por favor, no tiréis las colillas al suelo, ni las enterréis en la arena de la playa. Apagadlas bien y, si no hay papelera, las guardáis en el celofán del paquete hasta que encontréis una donde deshaceros de ella. Si lo piensas, es fácil. ¡Sólo hay que pensar en la hija de dos años del portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia a punto de meterse una colilla en la boca!

Pedid permiso para fumar. ¡Que no pasa nada por ahorrarse un pitillo! ¡Que esto no es una guerra como quieren unos pocos! Un cigarrillo no puede ser una razón para enfadarse con nadie ni, mucho menos, para comenzar una trifulca. Además, la inmensa mayoría de los no fumadores no os pondrán problemas para fumar en su presencia si lo hacéis con moderación. Ellos son y han sido siempre muy tolerantes con nosotros y lo seguirán siendo, a pesar del Estado.

No os enfadéis ni contestéis mal cuando no os den permiso. Sencillamente, ahorraos el cigarrillo o cambiad de sitio. ¡Que no pasa nada!

Fuma con moderación y disfruta de tu tabaco siempre pensando en los demás y verás cómo a todos nos va mucho mejor. Reivindicar nuestros derechos es mucho más fácil cuando tenemos todos nuestros deberes cumplidos.

¿Cuántos no fumadores no están de acuerdo con esto?

Javier Blanco Urgoiti,
Portavoz del Club de Fumadores por el Respeto y por la Tolerancia.


Valoración

Visto 657 veces

Comentarios 2

Compartir

Comentarios

Pablo 24/02/2010
Me gusta tu comentario Elvira. Yo también he visitado esa página y he dejado de hacerlo porque no veas como me encendían los insultos hacia nosotros y cuando metía un comentario, se me tiraban encima como yenas...
Elvira 23/02/2010
Totalmente de acuerdo. Otro ejemplo: desde hace años en la piscina o playa, siempre llevo mi particular "cenicero móvil", una lata con tapa, para no tener que preocuparme de las colillas. Antes de la primera ley, y a petición de una compañera de trabajo no fumadora, se llego a un acuerdo: no fumar mas de 3/4 cigarillos delante de ella. No hubo ningún Apocalipsis. Este fin de semana he dado una vuelta por la página "porquenosotrosno.org" y he descubierto una cosa: parece que ellos están mas preocupados que nosotros, lo que para mi significa que los fumadores estamos casi,casi resignados a acatar la ley según venga, sin guerras. Y tambíen que la mayoría que escriben alli, pidiendo a gritos derechos y tolerancia para con ellos, hacen gala de una mala educación increible. Yo tengo asumido que ya no quiero fumar mas delante de gente que no lo hace, pero el no disponer de ningún sitio donde poder hacerlo, excepto mi casa y la calle, si que pienso que merma mis derechos puesto que hoy por hoy estoy consumiendo un producto legal. Por cierto, en porquenosotrosno leí un comentario muy bueno de una no-fumadora: ¿si hay tanto consenso en que es el mal mayor que asola a nuestra sociedad a nivel mundial, por qué no hacerlo ilegal? No hubo respuesta. La pasta es la pasta. Ande yo caliente, ríase la gente.

Escribir comentario


Cod. seguridad
Nombre:
Email:
Comentario:
(*) No publicaremos comentarios que resulten ofensivos o de mal gusto.

Ya tenemos
607.900 firmas

Si crees que el respeto y la tolerancia son la base para una buena convivencia, HAZTE SOCIO

Encuesta

¿Conseguirán las fotos de las cajetillas que dejes de fumar?

Ver resultados