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04/01/2010
La ley de las musas
El humo de un cigarrillo nunca sale de tu boca de la misma manera. Sus formas cambian, se contonean, bailan a un son siempre distinto.
Muchos escritores, músicos, pintores, escultores y demás artistas de lo humano y lo divino se han aprovechado, a lo largo de tiempos, de esos hilillos blancos, sinuosos, para transformarlos en musas chivatas de unas obras paradójicamente inmortales: El tabaco mata, pero el arte creado a partir de su humo pervive eternamente.
Comprendo, pues, que el Ministerio de Sanidad, con Trinidad Jiménez a la cabeza, emprenda su particular cruzada en contra del tabaco (aunque, bien pensado, ¿no deberían comenzar su lucha con esa raíz del problema que es la industria tabaquera en lugar de perseguir al adicto?).
Lo que ya no entiendo tanto es el silencio del Ministerio de Cultura al respecto. Sería, cuanto menos, coherente que Ángeles González-Sinde saliera a la palestra en defensa de las musas del humo en cafés, tugurios de jazz, tertulias, burdeles o taxis, por la abolición parcial de la Ley Antitabaco siempre y cuando los cigarrillos sólo pudieran usarse como medio para alcanzar la inspiración que todo artista crápula y etéreo necesita.
Por Diario 20 minutos
http://blogs.20minutos.es/nilibreniocupado/post/2010/01/04/la-ley-las-musas
