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26/04/2010
La verdad siempre sale a la luz
Hay que ver lo difícil que es sacar del inconsciente colectivo una mentira, cuando se machaca con ella durante un año, día tras día, siguiendo la máxima (no voy a decir de quién, porque no quiero que nadie malinterprete mis palabras) “Una mentira, repetida mil veces, acaba pareciendo una verdad”.
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, alguien de cuyo espíritu democrático, abierto y progresista nadie duda, apostaría a que mal asesorada (por alguien probablemente malintencionado), nos dijo en julio que la prohibición total de fumar en hostelería entraría en vigor en España porque, entre otras razones, ya estaba en vigencia en toda la UE.
Después, fue a un programa de televisión, “59 segundos”, y no sólo lo repitió, sino que se atrevió a dar ejemplos, entre ellos Francia, Italia y Portugal.
El efecto es inmediato: la gente se lo cree.
Emprender una iniciativa (mala) argumentando que lo ha hecho todo el mundo, es la clásica estupidez que casa con la frase que todos hemos oído de nuestros padres: “Y si fulanito se tira por la ventana, ¿tú vas detrás?”. Como razonamiento para prohibir totalmente el consumo de tabaco en hostelería, para mi gusto, no tiene mucho peso que se haya prohibido en Irlanda. La verdad, por más que me guste Irlanda, no entiendo por qué es bueno para España que nuestras leyes alcancen una homogeneidad total con todas las leyes irlandesas.Hoy, el diario Cinco Días, asegura que ha tenido acceso a un documento interno del Ministerio de Sanidad y Protección Social, donde se reconoce que sólo hay tres países en los que la prohibición total está en vigor: Irlanda (la que reconoce el Club), el Reino Unido (la información que maneja el ministerio sobre el Reino Unido no es correcta del todo) y Chipre
Reconozco que lo de Chipre me ha pillado por sorpresa. No tengo datos para desmentirlo, pero estoy dispuesto a aceptarlo, casi sin comprobarlo. Lo del Reino Unido no es exacto, porque allí, a raíz del hundimiento de los pubs rurales, las autoridades de los condados (algo así como los cantones de Francia) tiene cierta flexibilidad a la hora de regular el uso del tabaco en pubs, en atención al horario y al tipo de establecimiento (si sirve comida o no; si su clientela es familiar o no)… Está claro, y el Club siempre lo ha reconocido así, que en el Reino Unido lo han puesto muy difícil para que existan las excepciones, pero existen.
El documento del que habla Cinco Días que, insisto, es un documento interno oficial del ministerio, reconoce que en Francia, Suecia e Italia se pueden habilitar espacios y que el modelo más usado en Europa, ya que parece que tiene que armonía legal en toda la UE, es el español. En esto no tenemos que copiar a los irlandeses, porque los europeos nos imitan a nosotros: Los pequeños deciden si se puede fumar o no, los grandes prohíben, pero pueden habilitar espacios.
Un modelo legal que garantiza que en hostelería haya espacio para todos los gustos, que no obliga a nadie a irse a la calle.
En esto, seguramente mal asesorado, el ministerio no ha dicho la verdad. Nos ha hablado de 220 millones de europeos “libres de humos de tabaco”, haciendo el caldo gordo a una web que toma de ahí su nombre “¿Por qué nosotros no?”.
Mi pregunta es: ¿Y los demás argumentos que maneja el ministerio? ¿Son igual de ciertos o nos despertaremos dentro de unas semanas con informaciones en prensa desmintiéndolo?
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
