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27/01/2010
Libres de humos
Lo de los políticos y las cifras, ya se sabe… La lectura libre es su fuerte. Hoy usan unas porque les conviene, pero ayer usaron las contrarias, porque servían mejor a sus fines. Nosotros, el Club de Fumadores por la Tolerancia, tal vez porque nos parece la mejor fuente, para hablar de la prevalencia del uso del tabaco en España siempre recurrimos a la Encuesta Nacional de Salud, que elabora el INE para el Ministerio de Sanidad y Trabajo Social cada tres años. Nos parece lo más serio porque, aparte de que es un estudio oficial, usan siempre el mismo método de muestreo.
La distancia entre dos puntos, expresada en número, nunca será la misma si se mide unas veces en kilómetros y otras en millas. La distancia es la misma, sí, pero el guarismo será diferente. Los políticos ayer usaron la Encuesta Nacional de Salud y hoy, como les parece mejor para sus fines, usan la encuesta de Eurostat, como si diera lo mismo un muestreo para estudiar a 40 millones que uno para comprender a 400 millones.
La Encuesta Nacional de Salud ha dejado de convenir, a la espera de que se publique la última edición, porque la de 2007 decía que la prevalencia del uso del tabaco en España ha descendido, la edad de incorporación al consumo de tabaco ha aumentado mucho y, sobre todo, la gente no quiere que la ley se endurezca. Son datos del ministerio. Están a su disposición en la web oficial del ministerio. Allí los pueden ustedes consultar.
Pero de todos los datos que ofreció la Encuesta Nacional de Salud, el que más nos gusta (y el que menos airea el ministerio) es el que resulta de la pregunta: “¿Vive usted en un ambiente libre de humos?”.
Preguntados los españoles sobre si viven en un ambiente totalmente libre de humo de tabaco, la respuesta fue la siguiente:
De lunes a jueves, el 73’85% de los encuestados declara vivir en un ambiente totalmente libre de humos durante las 24 horas del día.
De viernes a domingo, el 59’81% de los encuestados declara vivir en un ambiente totalmente libre de humos durante las 24 horas del día.
A la luz de estos datos oficiales del Ministerio de Sanidad y Trabajo Social, ¿se puede decir que la ley actual no vale? ¿Qué sentido tendría endurecerla? ¿No existe ya ocio para todos los gustos? ¿Cambiaría esta respuesta si se pudiera, por ejemplo, habilitar un vagón para fumadores en los trenes donde sólo entren fumadores? ¿Y si, voluntariamente, un empresario pudiera habilitar un espacio para fumadores en su centro de trabajo? ¿Y en los aeropuertos?
Ir más allá en la prohibición de fumar trasciende de la defensa del derecho del no fumador, con lo que estoy de acuerdo, a una política de acoso y derribo del fumador, estrecharle el espacio, dejarle sin posibilidades, arrinconarlo, perseguirlo, rodearlo para que, al final, se vea obligado a tomar una decisión que sólo a él compete: dejar de fumar.
Deje de fumar si es lo que desea. No es fácil, pero tampoco es imposible. Sólo es cuestión de voluntad. Pero no permita que el Estado tome la decisión en su nombre. Este tipo de Estado paternalista que toma las decisiones en nombre de unos ciudadanos capitidisminuidos y por su bien no tiene nada que ver con la democracia. Ya lo dije: no estamos hablando de tabaco, sino de libertad.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
