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15/11/2010
Otros lo hacen con actores, porque los de verdad no quieren PROHIBICIONES
En el debate sobre fumar o no fumar en hostelería se ha ninguneado, precisamente, al hostelero de base. Otros, unos que no voy a mencionar, se han hecho pasar por camareros para reclamar espacios libres de humo en bares, cafeterías y restaurantes, pero era un fraude. Tuve su eco, como todos los fraudes (por desgracia), pero era un engaño: aquellas personas que salieron a la palestra a reclamar espacios sin humo en hostelería no tenían nada que ver con la hostelería.
Nosotros, en cambio, hemos hecho los deberes: nos hicimos a lo largo del año pasado una campaña, “Aquí hay buen ambiente para todos”, de la que hemos dado cuenta en este blog en no pocas ocasiones, premiando a 17 establecimientos de hostelería, una de cada comunidad autónoma, que estuviera al día con la ley antitabaco, la actual, la que aún está en vigor.
Buscábamos establecimientos de más de 100 metros cuadrados que hubieran habilitado espacios separados para fumadores y no fumadores en cumplimiento de esa ley y, lo que es más importante, en una línea de respeto hacia los derechos de todos: del derecho prioritario del no fumador a respirar un ambiente libre de humo de tabaco y del derecho del fumador a tener también su sitio dentro de la hostelería.
La ministra de Sanidad de entonces, Trinidad Jiménez, dijo que esos empresarios prácticamente no existían, que no llegaban al 1%, por lo que pensamos que sería una labor ardua encontrarlos. Nada más lejos de la realidad: lo complicado fue descartar locales que hubieran podido llevarse el premio también. Sólo podía ganarlo uno por cada comunidad autónoma.
Hoy hemos reunido a los premiados en Madrid, a los que han podido asistir, para ponerle cara a esos empresarios que, según la ministra, no existían, a esos hosteleros por los que pregunta tanta gente en la calle, y es que cuando preguntan los medios a los ciudadanos de a pie por la ley antitabaco, nunca falta el que recuerda que hay unas personas que pusieron dinero de su bolsillo para cumplir con la ley que ahora pretenden reformar y cuya inversión, lejos de estar amortizada (como ha dicho la ministra), es un continuo gasto no computable.
Nueves de los diecisiete han podido venir hoy. Cesc Cánovas, del Raco d’en Cesc, Barcelona; Óscar Navascués, de la Rinconada de Lorenzo, Zaragoza; Felipe Abascal, del hotel Chiqui, Santander; Marcos Martínez, de Casa Lobato, Oviedo; Pedro Vázquez, de Mesón de Herves, La Coruña; César Martín, de Casa Gijón, Valencia; Salustiano Garrido, de la Alacena, hotel Beatriz, Toledo; José Portillo, del Horno San Buanventura, Sevilla, y Francisco Iturbe, director general del Grupo Nebraska, de Madrid. A ellos se suman, aunque no pudieran venir, Altair, de Mérida; Venta Moncalvillo, de Daroca de Rioja, La Rioja; Asador Mutiloa, de Mutilva Baja, Navarra; Ca’n Tito, de Palma de Mallorca; Canta María, de Las Palmas de Gran Canaria; Los Churrascos, de El Algar, Murcia; Cepa 21, de Castrillo de Duero, Valladolid; y Gure Kide, de Bilbao.
Estos diecisiete establecimientos, en su mayoría pequeños, han realizado inversiones en su local por valor de más de 300.000 euros, que se dice pronto. Y como ha dicho Cesc Cánovas, que ha ejercido de portavoz de todos ellos, lo que quieren no es que les devuelvan el dinero, porque nadie les va a compensar por los gastos no computables, ni por los gastos que ocasionará el desmantelamiento de las instalaciones ya pagadas y aún no amortizadas. Lo que quieren es que respeten su libertad de poder ofrecer a sus clientes una opción de ocio libre de humos, para no fumadores, y una opción de ocio para fumadores.
Eso es lo que quieren.
Si no, ha dicho Cesc Cánovas, “me temo que esta ley nos va a acabar de hundir. El cliente fumador se va a marchar”. Por cierto, de los nueve que han podido acudir a la llamada del Club, CUATRO no son propietarios, sino empleados de hostelería… Pero empleados de verdad, gente que trabaja de verdad en la hostelería (no actores). Nadie, hasta hoy, les había dado la oportunidad de decir lo que opinan de la prohibición. Por cierto: están en contra.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
