El enfrentamiento entre Economía y Sanidad no es algo nuevo. Ya, en su planteamiento, ambos departamentos gubernamentales tienen, por llamarlo de alguna manera, un conflicto de intereses que, desemboca, inevitablemente, en la ya tópica doble moral de los gobiernos: uno pone trabas al mercado de tabaco mientras, el otro, piensa en los 10.000 millones de euros que recauda el Estado a través de los impuestos que gravan el consumo de tabaco y que fue el año pasado la única tasa que cumplió y superó las previsiones presupuestarias elaboradas por el gobierno en 2008 para 2009. Ni hidrocarburos, ni alcohol, ni IVA, ni IRPF recaudaron lo que preveía el Ministerio de Economía. El tabaco sí, y lo superó.
Por eso, Economía quiere poner un punto de sensatez en la nueva ley antitabaco, lo que no quiere decir que se oponga (en absoluto), sino que quiere que las cosas se hagan bien: con su informe de impacto económico, no sólo para sectores fundamentales para nuestro PIB como es la hostelería, también para los proveedores y para el mercado de tabacos, del que dependen directa o indirectamente más de 100.000 familias españolas.
Pero Sanidad no está por la labor, porque esto es más una cruzada que un proceso legislativo. Hoy hemos sabido, porque lo ha publicado La Razón (LINK) que el ministerio de Economía, por dos veces, ha solicitado a Sanidad el estudio de impacto económico y que, la primera vez, el propio director general de Salud Pública, Ildefonso Hernández, anteriormente presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, se limitó a tachar las dudas de Economía como cuestiones “sin relevancia” y que los supuestos problemas “no son tales, como nos demuestra la práctica cotidiana”.
Ésta frase es clave para entender lo que pasa en el Ministerio de Sanidad: “la práctica cotidiana”, de una prohibición que no está en vigor casi en ningún lugar, es suficiente estudio económico para Ildefonso Hernández, y si no es suficiente, siempre se puede tirar de los informes elaborados por la Sociedad Española de Epidemiología, es decir, por él mismo, pagados por la farmacéutica Pfizer, fabricante del medicamento para dejar de fumar, Champix. Esos estudios, los menos rigurosos que se recuerdan a los que yo sí he tenido acceso, se enviaron en su día a todos los portavoces de los grupos parlamentarios, con el sello del Ministerio de Sanidad.
Lo insultante de este asunto no es el empeño por aprobar una ley, que no quiere nadie, sino que quieren hacerlo sin debate, sin participación interministerial, sin informes serios de impacto económico, sin dictamen del Consejo de Estado, sin dictamen del Interterritorial, sin un solo instrumento de control del ejecutivo. Ellos lo quieren aprobar rápido, por la puerta de atrás, a traición y sin pasar por ninguno de los filtros que el sistema establece, precisamente, para evitar los abusos. Lo quieren aprobar como si este país fuera Corea del Norte. Ni más ni menos.
Así que el hombre clave de este asunto, que es Ildefonso Hernández, considera irrelevante cualquier argumento que vaya en contra de su intención de prohibirlo todo y desprecia las advertencia de un sector, la hospitalidad, que en España aporta el 7% del PIB y da trabajo a 1.200.000 personas, demostrando con su actitud que no está ejerciendo de director general de un departamento de un ministerio de un gobierno, que es de todos, sino sencillamente de agente antitabaco, de extremista de la salud.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
Comentarios
yueh
20/09/2010
Los laringectomizados en general, estamos agradecidos a los hermanos Morales Puebla, (médico Otorrino Y Logopeda), porque gracias a su volvemos a tener OLFATO y SABOR, pero sobre todo más ILUSIÓN, y ALLE en particular porque gracias a ello y a ellos hoy somos mucho más conocidos internacionalmente, por haberlo probado en nuestra Asociación y en reconocimiento ALLE les ha nombrado Socios Benefactores y les ha impuesto la Insignia de Oro. El Congreso de los Diputados está tramitando la nueva Ley del Tabaco, si al final sale como dicen algo se habrá adelantado, pero analicemos un poco la cosa: si somos una Democracia, ésta no es compatible con la esclavitud y los fumadores son esclavos del tabaco (según la Organización Mundial de la Salud-OMS y reconocido por las propias tabaqueras, el tabaco CREA una ADICCIÓN 4 veces mayor que la Heroína y la Cocaína). Según la OMS y también reconocido por las empresas tabaqueras, el tabaco está ADULTERADO con más de 4.000 productos, las leyes españolas PROHIBEN poner a la venta productos adulterados y por último, según la OMS, de nuevo reconocido por las tabaqueras y según el Estado español en España FALLECEN cada día a consecuencia del tabaco 158 personas, y esto lo digo yo, unas 300 quedan DISCAPACITADAS gracias a los avances de la ciencia médica y a la pericia de los médicos que consiguen salvarles la vida, aunque queden discapacitados. Por todo ello y mientras no se cumplan las leyes, es decir, se prohíba ADULTERAR EL TABACO, no podremos hablar de Democracia, si no queremos que se nos caiga la cara de vergüenza. Señores Diputados cumplan con su trabajo, hagan cumplir las leyes que hacen y todos se lo agradecerán, pero sobre todo los niños, como los que van caminando en la Portada (de la revista), además de la conciencia de ustedes mismos.
Antonio
31/08/2010
Reflexiones para la Ministra de Sanidad y el Gobierno:
Es cierto que:
- Fumar es malo ( como tantas cosas)
- Fumar puede matar ( como tantas cosas)
- Los fumadores cuestan dinero al estado que asume el tratamiento sanitario.
PERO: también es cierto que:
- Nuestro Gobierno tendria toda la razón si solo murieran los fumadores, mal que nos pese los no fumadores ( incluso los que son guapos y tienen un cuerpo danone) también mueren de una enfermedad larga costosa y dolorosa.
- Los fumadores han pagado sus tratamientos medicos con los impuestos del tabaco, mientras que los no fumadores no lo hacen.
- Los fumadores se mueren antes, lo que nos hace ahorar unos años de pensión, que si le pagaremos al no fumador, que también morira pero nos costara más caro.
¿ QUE PASARIA SI....?
- Todos dejan de fumar y no se recaudan impuestos por el tabaco (10.000 millones de €)
- No se fuma: se arruina tabacalera (todos al paro)
- Pagamos 2 años mas de pensiones de media ( ¿hay dinero?)
....pues arruinamos el estado y al final nos morimos todos de enfermedades tan carisimas como las relacionadas con el tabaco........
VIVA LA INTELIGENCIA ( siempre sectaria, claro....)
PEPITO GRILLO
18/08/2010
No es de mi cosecha pero estoy de acuerdo con todo lo que dice. Como lo expresa mejor que yo, le dedico muy especialmente a Javier, este artículo sobre las prohibiciones y la democracia./Diario Siglo XXI/
Opiniones de un paisano/
A vueltas con las prohibiciones/
Mario López/
¿Prohibir es un acto autoritario? ¿Un régimen es más autoritario cuanto más prohíbe? No lo creo. El código civil es el catálogo de prohibiciones que rigen en nuestra sociedad, y nadie cuestiona su necesaria existencia. La calidad democrática de una sociedad no se discute por el número de prohibiciones que fija, sino por la naturaleza de las mismas.
Prohibir leer a Carlos Marx o a Monseñor Escribá de Balaguer, es un acto autoritario; pero prohibir quemar librerías es un acto democrático. pues nos garantiza la libertad de poder seguir comprando libros. Parece que es de cajón, ¿no? Por otra parte, hay dos formas de prohibir. Una, desde el poder sin contar con la aprobación del pueblo soberano representado en el Parlamento; eso es autoritario. Y otra, a instancias del pueblo y con el apoyo de la mayoría parlamentaria; eso es democrático. Verdaderamente, la cosa no es tan difícil como lo quiere ver Esperanza Aguirre; que hay que ver la mujer las vueltas que le da al asunto y no acaba de dar con ello. Prohibir fumar en recintos públicos, atendiendo a las recomendaciones de la comunidad científica y acatando lo acordado por el poder legislativo, es, doña Esperanza, un gesto de respeto a la salud de todos y al Estado de derecho; así que no tiene nada de autoritario y sí mucho de democrático. Imcumplir la prohibición, como pretende hacer usted en Madrid, es un acto autoritario porque, aunque usted no pueda entenderlo, conculca un derecho de la ciudadanía reconocido por la más alta instancia del Estado, imponiendo el criterio de su gobierno regional que no está legitimado para hacer tal cosa; pues nunca un gobierno regional puede privar a la ciudadanía del amparo del Estado. Prohibir las corridas de toros a partir de una iniciativa popular y contando con el voto favorable de la mayoría de los representantes del pueblo, es un acto perfectamente democrático que atiende a la sensibilidad de la mayoría de los ciudadanos. La derecha española no acaba de distinguir la calidad democrática de las prohibiciones; a veces me recuerda al niño balbuciente que confunde las palabras cuando quiere identificar las cosas. Lo que ocurre es que lo que en los niños resulta gracioso, en los adultos puede ser patético. Aunque no hay que desfallecer, nuestra historia reciente nos viene demostrando que el problema de la derecha es que tarda en asumir los avances democráticos, pero los acaba asumiendo. Les pasó con la legalización de los partidos políticos y con el divorcio. En su momento no aprobaban la Constitución, pero hoy son sus más celosos guardianes. Así que nada, paciencia.
Javier
18/08/2010
Kiko, como veo que te metes en la misma espiral de desprestigio para tener razón, como han hecho otros en este blog, ésta es probablemente la última vez que te contesto. Y lo hago para decirte: 1.- Que te apliques el cuento, que has hecho dos comentarios en esta entrada sin hacer una referencia mínima al contenido de la misma. Has puesto lo que has querido y punto, y me parece muy bien. 2.- Que sigues siendo un clasista, aunque seas un currela de a 500 pavos, y que tus comentarios rezuman, insisto, a partidario de un sufragio censitario en el que las opiniones y votos de las personas valen más o menos, dependiendo de su nivel de garrulismo. Yo, con esto, estoy en total desacuerdo, así que no digas que para mi desgracia, porque yo adoro este sistema, independientemente de que el resultado no siemnpre sea el que más me gusta. Firmo esa frase que dice, más o menos: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero lucho por tu derecho a decirlo". Veo que eso no te gusta mucho a ti. Lo cual me choca mucho con que uses, tan a tu favor, términos como democracia y consenso. Estás en un error de base, del que espero sacarte, sobre todo cuando hablas de una ley aprobada... Que no está todavía ni discutida, sólo se ha aceptado la discusión y el debate sobre ella. El problema es que la ministra de Sanidad se ha saltado todos los filtros de control del ejecutivo que están ahí, precisamente, para que las cosas se hagan bien y para evitar los abusos de poder, con el objetivo de aprobar esta ley mintiendo, mintiendo incluso a los portavoces de los grupos parlamentarios, por la vía rápida y, sobre todo, extinguiendo cualquier conato de debate sobre el asunto. Y eso, Kiko, es muy grave. Es un insulto a la democracia. Es, como tú dices, tercermundista. Hablemos de la ley antitabaco, yo estoy de acuerdo, pero hagamos un debate honesto sobre el asunto, porque la democracia se basa precisamente en eso: en discutir abiertamente sobre cualquier cuestión que se quiera poner encima de la mesa y en que todo el mundo que quiera pueda participar en ese debate. No en aprobar una prohibición... como lo habría hecho Franco. Javier
Odanugal
18/08/2010
Yo estuve hace unos años en Berlín y en Leipzig, y no sufrí ni de lejos las molestias que sufro aquí con el humo del tabaco. Vicente y sus amigos habrán podido fumar... ahora ,otra cosa es en que circunstancias. Fumar se sigue fumando en otros países de Europa, el problema es la situación en este pais, tremendamente abusiva.