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10/08/2010
Sobre la gestión de Trinidad Jiménez
Cuando la nombraron ministra de Sanidad, ya se dijo de ella que no tenía experiencia previa en gestión sanitaria, pero que era una gran política. ¡Y tanto! Trinidad Jiménez es una política en el sentido más amplio de la palabra, es decir, de ese tipo de personajes públicos que salen reforzados de las circunstancias difíciles, gracias a medias verdades y a las explicaciones confusas.
Hace unos meses, negó en Telemadrid que fuera a ser candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, al tiempo que ensalzaba la figura de su ahora oponente Tomás Gómez. Ya ven. No era cierto
Cuando tomó posesión del cargo, dijo que no tenía intención de reformar la ley del tabaco, que la ley funcionaba y se cumplía. No era cierto.
Cuando se decidió a impulsar la prohibición total de fumar en todas partes, dijo que lo haría buscando el máximo consenso. O el máximo consenso para ella es PSOE, IU y ERC o no era cierto.
Se comprometió a hacer un proyecto de ley y a pasarlo antes por el dictamen del Consejo Interritorial de Salud… No lo hizo.
Aseguró que elaboraría un proyecto de ley, con un trámite parlamentario más largo, impulsado por el gobierno y, al final, se decantó por soltar la proposición de ley en el congreso para que lo recogieran los grupos parlamentarios y lavarse las manos. Está hecha una campeona de la verdad y del compromiso cumplido. Claro que, si lo hubiera hecho tal y como se comprometió, habría tenido que hacer el famoso informe de impacto económico que, ahora, le reclama el Ministerio de Economía que, con sensatez, se pregunta ¿cómo se puede aprobar una prohibición así, por la puerta de atrás y por la vía urgente, si no existe demanda ni necesidad, sin hacer un informe serio del impacto que esta decisión va a tener en los sectores implicados?
Pues no hay informe. Ni memoria social. Ni el estudio de implantación y cumplimiento de la ley que Trinidad Jiménez prometió que haría en sede parlamentaria… No lo ha hecho tampoco.
Dijo que en toda Europa estaba ya prohibido fumar en hostelería y después la prensa publicó documentos internos del ministerio de Sanidad en los que se reconocía que eso no era cierto (es decir, que ha faltado a una verdad que ella ya conocía)…
En fin. Creo que este vídeo que elaboramos en su día, aporta un punto de vista centrado sobre cómo maneja la realidad Trinidad Jiménez.
Ahora, según parece, viene Bibiana Aído a Sanidad. Si se materializara su nombramiento, que cacarean los periódicos como hecho y anunciado ya al Rey, el Club de Fumadores por la Tolerancia le da la bienvenida y le desea una buena gestión, a la que intentaremos aportar (si nos deja) nuestro centrado y moderado punto de vista. Desde luego, su antecesora en el cargo le ha dejado el listón muy bajito. Mucha suerte a Bibiana Aído que, por cierto, es fumadora.
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
