Club Fumadores por la Tolerancia

CLUB FUMADORES POR LA TOLERANCIA

Ante la nueva ley antitabaco que no permitirá fumar en ningún espacio público: PROHIBIDO PROHIBIR

Firma
Síguenos en: Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Youtube Slide Share RSS BlogBlog RSS TVTV

Blog

25/01/2010

Un ejemplo ético de convivencia

Un ejemplo ético de convivencia

Voy a ponerme en plan magnífico, pero tengo algo que confesar y me da un poco de vergüenza.

El que es considerado mejor escritor francés del siglo XX, André Gide (Nobel de Literatura en 1947), dice al principio de sus memorias, “Si la semilla no muere” , que es consciente de que cuanto va a relatar a continuación le va a producir un perjuicio, pero que sólo la verdad le vale. No, no es Gide ningún ejemplo de moralidad. Educado en la más severa ley puritana protestante, sus inclinaciones sexuales siempre lo atormentaron y, quizá por eso, se dispone a confesar su pasión prohibida, a modo de catarsis, para encontrar su liberación.

Pesa en mi karma algún pecado peor que el que me dispongo a confesar en esta entrada (nada grave, lo juro). Es más, aunque Gide me parece un maravilloso escritor, simpatizo más con el hedonismo de su amigo Oscar Wilde o con el de Lord Byron quien, al final de su vida, dijo aquello tan famoso de “sólo me arrepiento de los pecados que no he cometido”.

Dicho esto, vale ya rollo autojustificativo. Sólo la verdad me vale. Allá voy. Voy a confesar: el jueves ví un rato de Gran Hermano.

Repugnante programa (y perdonen si a alguno de ustedes lo sigue), pero me parece asquerosa la forma en que explota lo peor y lo más bajo que se puede obtener de una convivencia sacada de quicio. La gente, cuando ve ese programa, no obtiene ni una sola conclusión positiva de la relación entre unas personas que son tratadas como monos de feria. Hasta el amor (se hablaba de una relación amorosa entre dos concursantes) es una zafia puesta en escena del amor real.

Ví media hora de programa. Más me habría hecho imposible retener la cena en el estómago, y lo que acabó de echarme a la cama fue lo que dijo Mercedes Milá de una plataforma que hay en Internet que aboga por la prohibición total de fumar en todos los espacios públicos cerrados. Dijo algo parecido a que merecían el apoyo de la audiencia del programa porque congregaba a gente que está a favor de la convivencia, para que no nos matáramos los unos a los otros por el “dichoso” tabaco.

Es lo que me faltaba por oír. ¿La gente que está a favor de echar a la calle a los fumadores, sin aceptar siquiera la posibilidad de la separación de espacios como una solución práctica que da cabida a los derechos de todos, son los que están a favor de la convivencia? ¿En qué país vivimos? En uno en que la presentadora de un programa televisivo que vive de la explotación de los instintos más bajos y morbosos de las personas se siente investida de fuerza para ser un ejemplo ético de buena convivencia.

Me recuerda un poco a los Reyes Católicos, que estaban tan a favor de la convivencia, que expulsaron de España a judíos y a moriscos (sin nominación previa y sin sacarle la pasta a la audiencia con teléfonos de pago, eso sí). Y ya era posible la convivencia, porque todos los que quedaron, pensaban igual. ¿Quieren ustedes más ejemplos en la historia de buena convivencia en una idea única y de cómo pretendieron conseguirlo? Seguro que si lo piensan bien, encuentran alguno no muy lejano en el tiempo.

Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia

Valoración

Visto 441 veces

Comentarios 6

Compartir

Comentarios

Javier 29/01/2010
Pilar, como te he dicho en otra entrada y te vuelvo a pedir disculpas si te parece que lo que voy a decirte es borde o maleducado (no es mi intención serlo): tú no eres el ejemplo de todo. Tú tienes tu experiencia. Otros, tienen la suya. La realidad no se puede medir sólo con tu experiencia, porque es mucho más diversa. Yo te puedo contar cien casos que demuestran lo contrario. Además, si tu jefa se salta la ley, MUY MAL. No puedo decir otra cosa. La ley está para ser cumplida, pero el Estado debe hacer leyes que satisfagan los derechos de todos el mayor tiempo posible, sin necesidad de echar a nadie a la calle, sin necesidad de que nadie se esconda en los baños para fumar. Hay sitio para todos. Hay soluciones mejores que la prohibición. Yo estoy convencido y, además, no puedo concebir otra cosa.
Pilar 28/01/2010
No acepto la separación de espacios para fumadores en bares y mucho menos en el trabajo, por una sencilla razón: la debilidad humana que nos hace ser a veces "despistados" o simplemente egoístas, a todos. Pondré tres ejemplos que he vivido: 1. En una ocasión fui al despacho de mi antigua jefa para entregarle unos documentos y al abrir la puerta me la encontré fumando. Por supuesto se disculpó (la ley ya estaba vigente), pero ¿qué debía hacer para no tragar sus "humos"? ¿Entrar aguantando la respiración, pasarle los papeles por debajo de la puerta para que al abrir no se llenara la oficina de humo...? ¿Debería "reñir" yo a mi jefa por no cumplir las normas? ¿? 2. Hace poco trabajé en una oficina en la que fumaban todos menos mi jefe y yo (cuatro compañeros). Mi jefe les permitía fumar en una especie de cuarto-cocina que daba a un patio para que no tuvieran que salir a la calle (= el equivalente a la sala de fumadores que tanto se defiende). Cada vez que se levantaba uno a fumar iban todos detrás y me dejaban sola (eso no me importaba), pero casi siempre se les olvidaba cerrar la puerta, o simplemente la dejaban abierta por si sonaba el teléfono. De manera que sistemáticamente esperaba a que me llegara el olor del tabaco (que siempre llegaba, porque insisto que todos somos a la larga despistados) para levantarme a cerrarles la puerta o pedirles que la cerraran, sintiéndome como la profesora que llega a incordiar, la compañera borde a la que todo le molesta, la "aguafiestas" que interrumpe la conversación... ¿Por qué me tengo que sentir así con mis compañeros, cuando el resto de la convivencia era perfecta y nos llevábamos bien? No me parece justo poner a los no fumadores en ese papel. 3. Hace poco estuve comiendo en un restaurante con zonas separadas y me senté en la mesa que estaba junto a la separación (era la más iluminada, porque sólo había ventanas en la zona de fumadores). Me pasé toda la comida masticando humo y pidiéndole al camarero de turno que cerrara la puerta de separación, porque cada vez que entraba y salía se la dejaba abierta por descuido. Todo esto tiene una solución: nada de separaciones ni guetos de apestados (me refiero a los no fumadores), sólo lugares para todos en los que podamos convivir tranquilos. Trabajos en los que se pueda trabajar, bares en los que se pueda beber, restaurantes en los que se pueda comer... Y para fumar o para otras actividades placenteras individuales ya existen otros lugares donde no se molesta a nadie.
Javier 27/01/2010
Te lo he dicho en la entrada anterior, pero te lo vuelvo a decir aquí: 1.- Tú no estás legitimado/a para hablar en nombre de quien no te ha pedido que vengas a salvarles. No los uses de excusa, porque no te han pedido que los salves. 2.- El Club NUNCA ha dicho tal cosa. 3.- La convivencia, después de 2006, en centros de trabajo ya no es posible, porque ya nos han echado a la calle innecesariamente. No hacía falta. Una sala de fumadores, voluntariamente aceptada por todos los trabajadores de una oficina, era medida más que suficiente para respetar los derechos de todos. Un acuerdo, a través de los sindicatos y del convenio colectivo, sobre el uso del tabaco en los centros de trabajo era medida más que suficiente. 4.- Me consta que el cumplimiento de esta ley en hostelería es muy alto, pero, estoy contigo, que se castigue a los infractores, que para eso están las leyes.
Brétema 26/01/2010
¿Qué tipo de convivencia? ¿la anterior a 2006 dónde se podía fumar en todos los sitios y nadie se acordaba del corazoncito de los no fumadores? ¿La de 4 años de incumplimiento sistemático de la ley por parte de los fumadores? ¿o la del boicot amparado por las tabacaleras para que no se arregle nada? Solo os interesan vuestros derechos pero cuando se habla de camareros entonces nos soltais "esa no es vuestra lucha", "mejor enfermar de cáncer de pulmón que ir a la cola del paro" y otras perlas del estilo.
Javier 25/01/2010
Brétema, no tergiverses, anda. Que yo no he hablado de víctimas, ni mucho menos. ¿Has firmado ya? Firma, anda, que estamos todos por la convivencia.
< Anterior | 1 | 2 | Siguiente >

Escribir comentario


Cod. seguridad
Nombre:
Email:
Comentario:
(*) No publicaremos comentarios que resulten ofensivos o de mal gusto.

Ya tenemos
482.295 firmas

Si crees que el respeto y la tolerancia son la base para una buena convivencia, HAZTE SOCIO

Encuesta

¿Cuando salgas de noche, una vez aprobada la ley y quieras fumar en un bar, que harás?

Ver resultados