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16/07/2010
Una solución para todos
Normalmente me expreso con bastante corrección. Cometo errores, por supuesto, porque por desgracia no soy Borges (ya me gustaría), pero al pan suelo llamarle pan y el vino, vino. Aprendí en la radio que la mejor forma de no liarse es escribir sujeto, verbo y predicado. Pero a veces me es imposible esquivar mi tendencia a la digresión, a la glosa y al comentario intercalado, lo que quizá sea la causa de que algunos, los mismos siempre, no comprendan lo que quiero decir.
Aunque hay otra causa posible, porque no hay más sordo que quien no quiere oír.
Así que he pensado en escribir de manera muy simple las principales tesis que he defendido hasta ahora en este blog, a ver si consigo hacer entender un básico al que no quisiera regresar, a no ser que fuera irremediable:
1.- Ni el Club de Fumadores por la Tolerancia, ni su portavoz, quieren que se pueda fumar a destajo en todas partes. Ni que se fume más ni que haya más fumadores.
2.- El Club de Fumadores por la Tolerancia comprende y apoya a todo no fumador que exprese de forma educada su negativa a que se fume en su presencia.
3.- El Club de Fumadores por la Tolerancia anima a todo fumador a que sea considerado y respetuoso con el derecho del no fumador que, educadamente, ha expresado su negativa a que se fume en su presencia, incluso donde está permitido fumar.
4.- El Club de Fumadores por la Tolerancia comprende la necesidad de que existan espacios libres de humo de tabaco en el ambiente, para la protección, sobre todo, de niños, mujeres embarazadas y cualquier otro colectivo humano que no quiera que se fume a su alrededor.
Pero…
Ni el Club de Fumadores por la Tolerancia, ni su portavoz, comprenden por qué hay que imponer una prohibición total de fumar en todas partes, despreciando las soluciones intermedias que dan cabida a los derechos de todos en los restaurantes, en los centros de trabajo, en los aeropuertos, en los trenes y en todos aquellos espacios donde la habilitación de un espacio separado para fumadores respeta siempre y en todo caso el derecho de los no fumadores. Tampoco entendemos por qué, en este proceso, hay que esconder el debate de la luz pública, ni por qué hay que defender la prohibición total mediante el insulto y la descalificación. Ni por qué, desde el ministerio, se vierten toda clase de falsedades y se falta a todos los compromisos adquiridos.
¿Por qué no una solución para todos?
Javier Blanco Urgoiti
Portavoz del Club de Fumadores por la Tolerancia
