Radicalmente en contra
Autor: Francisco Eduardo Conde Ruiz
Fecha: 07/02/2010
En principio, todo tipo de leyes represivas que penalizan y envían al ghetto a un sector de la población, me recuerdan a regímenes que afortunadamente creíamos superados, pero parece que tendemos a repetir nuestros errores una y otra vez y a elegir gobernantes meapilas y santurrones que quieren arreglar nuestras vidas con la vieja cantinela de "esto es por tu bien". Cuando alguien empieza a pensar en mi salud, al final acaba pensando en mis ideas, todos los dictadores de la historia han apelado al bien común y al "yo pienso por ti y decidiré por ti", "es por tu bien". Yo soy fumador, aunque no fumo demasiado y no me cuesta nada estar sin fumar las horas que hagan falta, si estoy en centro de trabajo, o en zonas comunes donde sé que puedo molestar a los demás, pero esta nueva ley llega más allá, quieren que dejemos de fumar o nos vayamos al ghetto donde puedan ponernos una estrella humeante. Yo propongo una cosa, que la mayoría de los locales de ócio sean para no fumadores, pero que haya locales exclusivamente para fumadores, donde no dejen entrar a los no fumadores, que se queden en sus locales y nosotros nos quedaremos en los nuestros, donde podamos decidir nosotros mismos lo que hacemos con nuestra salud o la falta de ella. Entiendo que nadie tiene que fumar un humo que es mío, pero no quiero ser la víctima de una persecución, no quiero que los integristas de la salud y el bien común acaben crucificándome o colgándome en una plaza pública. Bien, si esta ley sale adelante (que parece que sí) yo me declararé insumiso y propongo que todos los fumadores de bien, hagan lo mismo, si apoyamos con nuestra obediencia leyes tan injustas como esta, acabaremos apoyando cualquier ley arbitraria que un gobernante sin escrúpulos se saque de la manga y eso nos lleva a las "soluciones finales" de tantos y tantos regímenes que empezaron con leyes tan "aparentemente bienintencionadas" como esta.
