Son muchos los medios y defensores de la Ley Antitabaco los que han señalado que pocas son las firmas que estamos consiguiendo comparado con la plataforma del Comité Antitabaquismo.
El Club de Fumadores por la Tolerancia siempre ha abogado por el cumplimiento de la ley, sea cual sea. El Club seguirá haciéndolo aunque, al final, la ministra desoiga la opinión mayoritaria de la gente e imponga una nueva prohibición que casi nadie quiere. Seguiremos diciendo a la gente que la ley hay que cumplirla, aunque nos parezca injusta, aunque sea un abuso innecesario, aunque su fin no sea proteger el derecho del no fumador y sí acosar más aún a los pobres “apestados” fumadores.
Cualquiera de ustedes que haya tenido que salir a la calle a recoger firmas para una causa sabe de lo que estoy hablando. La gente pasa de largo, no se fía de ti, te rechaza sin mirarte, te regatea, te mira mal, te manda a freír espárragos sin escucharte… Es muy duro. La mayoría no se detiene ni siquiera para saber si el asunto le afecta o no. El porcentaje de personas que sí se para es muy pequeño y de ellos, los que firman son pocos, aunque estén de acuerdo.
El Club de Fumadores por la Tolerancia es una entidad privada sin ánimo de lucro. Esta constituido por fumadores y no fumadores que creen en la tolerancia como elemento de convivencia. No pretende conseguir que la gente fume más o incrementar el número de fumadores, quiere que no se limiten las libertades individuales de hacerlo.