No lo hemos ponderado lo suficiente, por más veces que lo hayamos contado, porque nadie, que no lo haya hecho, sabe el valor que tiene conseguir una firma para una causa. La gente es reacia a pararse, a escuchar, a atender, aunque sólo le vayas a quitar dos minutos de su vida, aunque no tenga prisa, aunque sea fumador. Por eso, conseguir una firma, sólo una, para una causa justa tiene un valor incalculable.
Entonces subió al poyete el diputado Llamazares, Gaspar Llamazares, médico, y dio su voto favorable a la toma en consideración de la reforma de la Ley 28/2005 de Medidas Sanitarias contra el Tabaquismo y lo hizo porque… Atención… Contengan la risa que Llamazares es un tío serio:
Votó a favor porque negó que fuera una medida prohibicionista.
¡DIJO QUE NO ES UNA MEDIDA PROHIBICIONISTA!
No hace mucho les contábamos en una de nuestras columnas sabatinas que el futuro fumar sería un placer por idénticos motivos que lo es comerse una lata de caviar, cien gramos de angula o beberse una botella de Dom Perignon. Eso es, por el precio. Desde entonces ha vuelto a incrementarse en un par de ocasiones y se ha anunciado por la ahora ministra de Sanidad Trinidad Jiménez que a lo largo de este año se prohibirá fumar en todos los lugares públicos, lo que supone, si al final se lleva a cabo, que todos los hosteleros que en su día tuvieron que invertir una pasta en adecuar sus locales para cumplir la por entonces nueva normativa, lo habrán hecho en balde, poco menos que habrán tirado su dinero, en algunos casos entorno a los cinco millones de las antiguas pesetas. Y lo habrán tirado por dos razones.
La ley antitabaco afecta a empleados, propietarios y consumidores. La ley es un error porque a los españoles nos gusta disfrutar de un pitillo y una copita.
El Club de Fumadores por la Tolerancia es una entidad privada sin ánimo de lucro. Esta constituido por fumadores y no fumadores que creen en la tolerancia como elemento de convivencia. No pretende conseguir que la gente fume más o incrementar el número de fumadores, quiere que no se limiten las libertades individuales de hacerlo.